UNA NUEVA CAPA TERRESTRE: LA DEL PLÁSTICO

Por: Ximena Ureta

Ximena Ureta
25 años
Ingeniera Ambiental Cum Laude – URL
Entusiasta de promover la investigación acción participativa en Guatemala, sobre todo en temas de incidencia ambiental. Ecologista, pero en palabras de Facundo Cabral: marxista reciclada. Emergiendo desde la ciudad hasta el bosque más profundo.

La contaminación de los mares es una realidad que progresivamente se torna más y más grave. Actualmente, las únicas soluciones a esta problemática que ha dirigido el gobierno de Guatemala han sido: la implementación de bardas y la limpieza de playas. Sin embargo, son soluciones que se enfocan en los síntomas, no en el origen de la enfermedad. La realidad es que, los inviernos arrastran cualquier “biobarda”, y cualquier esfuerzo de limpieza de playa es totalmente en vano. ¿Por qué? La cantidad de plástico presente en las playas es insignificante en comparación a la cantidad que va a los mares.

El pasado 17 de mayo de 2021,  un grupo de investigadores emprendió un viaje a través del mar caribe, el cual demuestra una sinergia muy importante entre Guatemala y Honduras, a través del Río Motagua.  Todos los años, Guatemala vierte toneladas de plástico al mar caribe a través del Río Motagua, afectando grandemente no solo la vida marina, sino también a pescadores y pobladores de Honduras, comúnmente en  la ciudad de Omoa. Entrevistamos a Sergio Izquierdo, uno de los más grandes referentes que tiene Guatemala respecto a este tema, y organizador de esta expedición tan importante.

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El viaje duró 7-8 días, ¿fue por algún motivo en especial que duró esa cantidad de días?

Eran de 9 a 10 días, lo único que cambiamos al final, fue el rumbo; teníamos planeado ir a Cayos Cochinos pero por unas tormentas, se decidió quitar esa parada y regresar más tranquilos. Pero fuera de eso, viajamos lo estipulado.

La expedición iba de la mano con su persona, con Plasticósfera y con Rescue The Planet, ¿de dónde vienen estas organizaciones y en qué otros ejes se están moviendo?

Rescue The Planet nació de una expedición que hice desde Islandia hasta Honduras, sobre los micro plásticos, fue algo que a mí me asustó mucho.

Una cosa que vi, a mi parecer,  muy seria es que aquí en Guatemala la industria del plástico y la industria de la palma, le dan fondos a algunas organizaciones ambientales de Guatemala, y le puedo decir yo que la mayoría de dichas organizaciones ambientales de guate no pueden decir los conceptos como son, tienen que fomentar sus proyectos de reciclaje y todo esto en acuerdo con la mano que les da de la comida. Entonces, la misma industria del plástico crea ONG’s ambientales o las financia, así que siempre miramos estos proyectos equivocados -o de anestesia para la conciencia. Así que las personas dicen “ay si no pasa nada, esto ya se recicló, ya estamos haciendo eco ladrillos o macetitas” con un impacto de campañas que no se van a comparar con el impacto que hay en el planeta. Yo he estado en juntas directivas de diferentes organizaciones y en la misma junta directiva la gente dice “no, no nos podemos pelear con ellos -la industria de Coca Cola por ejemplo- porque vamos a dejar de recibir tantos miles de quetzales de ellos”, entonces las cosas no se dan bien porque al final por interés o necesidad económica se aprovecha la industria del plástico.

Le cuento todo esto porque a raíz de esa realidad yo decidí crear Rescue The Planet para generar consciencia a través de la ciencia y la difusión de la verdad, y por ende conseguir fondos para nosotros es mucho más difícil porque mostramos la realidad tal como es.

Plásticosfera es una rama de esta ONG que mira el tema del medio ambiente con relación a la conservación, al cambio climático y a la contaminación del plástico. Esta rama está a cargo de hacer expediciones y documentales para reafirmar su nombre, sus resultados reflejan que hemos creado una capa adicional de plástico en la tierra.

¿Tienen en mente, en el futuro cercano, realizar más expediciones?

Con relación a Plasticósfera, probablemente la siguiente va a ser en Panamá del Pacífico al Atlántico -o al revés- a través del Canal de Panamá, para mostrar que la contaminación de plásticos ocurre en los dos océanos simultáneamente. Yo he tenido la oportunidad de estar en la Antártida, donde los pingüinos tienen plástico en sus estómagos, la idea es viajar a nivel regional ahora. La expedición entre Guatemala y Honduras fue un éxito total, entonces queremos replicar esto en Panamá.

¿Cómo se conformó el equipo, qué disciplinas estaban presentes en el equipo de investigación?

Hubo biólogos, fotógrafos, videógrafos, personal de relaciones públicas, medios de comunicación, un ingeniero químico, donantes y la persona elegida para el concurso.  Es parte de nuestro interés en cada expresión llevar a una persona que tal vez no tendría los recursos para poder acompañarnos. Mi primera expedición también fue una invitación, era un fotógrafo que estaba empezando y me abrió las puertas y los ojos. A partir de esta experiencia pues empecé la batalla en la región contra el plástico de un solo uso.

¿Cuál fue su primera expedición?

Como le comentaba, fue de Bermudas a Islandia durante 23 días en un velero pequeño, no paramos en ningún puerto. Lo que me impactó fue que, no importa si estamos en las Bahamas o en el círculo Ártico, o a 4000 km de la costa canadiense… En cada una de las muestras obtuvimos micro plásticos. Yo fui seleccionado a través de un concurso donde  subí un video del Río Motagua.

¿Qué materiales estarán disponibles para socializar con las personas sobre esta expedición?

La siguiente semana (martes 15 de junio) tenemos planeada una conferencia de prensa, por ahora ya lanzamos algunas entrevistas y seguiremos generando material audiovisual constantemente. En la UVG se están haciendo los estudios de micro plásticos y esperamos que el viernes ya estén los resultados listos para socializarlos y complementar todo ese material audiovisual.

La idea justamente de nuestra ONG es llevar la ciencia y tocar la consciencia a través de material audiovisual, porque a veces está presente este divorcio entre los científicos, los ambientalistas y las demás personas.

¿Tiene planeado tal vez a largo plazo buscar algún espacio dentro de las universidades, tanto desde Rescue The Planet como desde su persona?

Siempre buscamos incorporar de alguna forma a los estudiantes a lo que hacemos, justamente ahora son estudiantes de la UVG los que están ayudando con el análisis del estudio de micro plásticos. Fuera de eso, podríamos tener en mente algunas conferencias. Actualmente contamos con un dispositivo de arrastre que usamos para sacar muestras que también están a la disponibilidad de las universidades, ya lo hemos trabajado junto con la USAC, UVG y URL en el lago de Atitlán y el lago de Petén Itzá.

¿Podría compartirnos alguna recomendación o consejo para que nosotros, desde nuestro círculo, podamos hacer concientización de este tema?

Lo que hacemos nosotros, regresa hacia nosotros. Por ejemplo, una bióloga hizo un estudio de micro plásticos a través de una ONG Hondureña, que revelaba que el 60% de los peces tenían micro plásticos presentes en sus estómagos, otras biólogas de la UVG acaban de sacar otro estudio donde fueron al mercado de La Terminal a comprar cangrejo y camarón, y nuevamente contenían micro plásticos. El camarón presentaba de 20 a 40 partículas de micro plásticos cada uno… Todo esto lo consumimos nuevamente nosotros. Al tomar una botella de agua, estadísticamente hay 325 partículas de micro plástico por litro a nivel mundial. Tanto esto como otros factores resultan en que las personas consuman el equivalente a una tarjeta de crédito cada semana en plásticos. Los buceos en los que he participado reflejan que los océanos están saturados de plásticos tanto en la superficie como en el fondo. El tema de salud también está presente acá, pues todo esto irrumpe en nuestro sistema endocrino, en la incidencia de cáncer, diabetes y demás condiciones.  

No podemos hacer cosas a medias tintas, dejar de usar pajillas o limpiar las playas es solo el principio. Separar nuestros desechos para reciclaje también es algo muy pequeño para un problema muy grande, pues más del 90% del plástico jamás ha sido reciclado. En 30 o 40 años la industria de plástico cuadruplicará su producción, entonces nuevamente, hay que buscar otras actividades que no solo anestesien nuestra consciencia. Estas pequeñas soluciones son incluso promovidas por las grandes organizaciones productoras de plástico. Salvar el planeta no es una cuestión trillada o trivial, no se trata de quedarnos solamente con lo nuestro sino también buscar influir fuertemente en los demás.

La clave es hacer un cambio de demanda, y evitar el plástico de un solo uso que está tan arraigado en nuestras vidas, desde las botellas de ketchup hasta los cartones de huevos. El cambio de la demanda se verá reflejado en la industria, para que así las mismas empresas se alejen de esa enorme fachada conocida como ‘’greenwashing’’, donde las acciones amigables con el ambiente son fachadas nada más.  

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Desde el Movimiento Ecológico Estudiantil agradecemos su apertura y estaremos pendientes de futuros proyectos. ¡Sigamos haciendo ciencia!

¡Puedes escuchar la entrevista completa acá! 🙂

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