FREDY ARCHILA: UN CIENTÍFICO EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Por: Ximena Ureta

Ximena Ureta
25 años
Ingeniera Ambiental Cum Laude – URL
Entusiasta de promover la investigación acción participativa en Guatemala, sobre todo en temas de incidencia ambiental. Ecologista, pero en palabras de Facundo Cabral: marxista reciclada. Emergiendo desde la ciudad hasta el bosque más profundo.

El pasado viernes 16 de abril entrevistamos al científico-botánico Fredy Archila, pilar de la conservación del sotobosque tropical guatemalteco desde hace más de veinte  años. Además, caminamos dentro de su jardín, el cual es un centro de conservación ubicado en el corazón de la ciudad de Cobán mientras nos compartía la historia de este maravilloso proyecto.

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¿Quién inició todo esto?

En el año 1970, mi señor padre Óscar Archila decide sistematizar algo que ya traía desde hace mucho tiempo atrás en casa. Las orquídeas son parte del elemento importante del jardín cobanero tradicional, que también tiene plantas comestibles, medicinales y sagradas.

Es a partir de una preocupación, que nace del corazón y de la mente de una persona, que se crea este banco de germoplasma. En los años noventa, se empezó a formar la estación experimental de orquídeas de la Familia Archila con la finalidad de darle continuidad a la investigación, a la cual hay que agregarle educación.

Yo nací en 1973, y a partir de los ocho años empecé a acompañar a mi padre a trabajar en la colecta rescate. Actualmente, contamos con 35,000 orquídeas, 10,000 plantas de otras familias botánicas (ej. magnolias). Es un oasis en medio de la zona uno de Cobán, al igual que el Parque Nacional Las Victorias.

Todo está bajo un marco legal, estamos reconocidos por el CONAP, inscritos en el CONACYT como un centro de conservación e investigación. No entramos como una reserva privada porque el centro es relativamente pequeño, es un bosque análogo/reconstruido con algunos elementos de jardinización y otros árboles que mi señor padre sembró. Es un centro de conservación distinto para los criterios de muchos organismos de conservación a nivel internacional, pues no está presente directamente en el bosque.

¿Cómo proyectan desde el tema educativo?

Proyectar en el tema educativo va desde una charla a una comunidad que nos llama porque quiere trabajar en conservar su bosque porque ahí hay un nacimiento de agua que abastece su comunidad; hasta una conferencia en Harvard (Estados Unidos), la Universidad Gdansk (Polonia) o la UNAM (México). Toda esta proyección tiene que ver con la conservación.

¿Qué publicaciones han realizado?

Tenemos 17 libros publicados y más de 200 investigaciones científicas. Esto me coloca hoy como el investigador que más publicaciones científicas y arbitradas tiene en la historia de este país. A nivel global, la persona referente en el mundo de las orquídeas es Rudolf Schlechter publicó en vida aproximadamente 237 investigaciones, por lo que seguramente en unos dos  o tres  años superaremos a este investigador alemán.

A nosotros nos interesa comunicar al mundo de la ciencia que aquí hay biodiversidad.

¿Son reconocidos a nivel nacional?

El reconocimiento nacional ha ocurrido a partir de los últimos diez años, mientras que el internacional tiene más tiempo entre nosotros. Me han dado la orden nacional por la máxima condecoración por contribución al desarrollo del país. También la orden Corazón de Jade, CEES:la máxima presea de la Escuela Nacional de Agricultura -ENCA- (donde yo estudié el nivel medio), Embajador de la Paz, la Medalla Presidencial del Medio Ambiente. El año pasado emitieron dos series de sellos postales conmemorando mis investigaciones, todo esto son incentivos para seguir trabajando en lo que nos gusta hacer.

¿Qué hitos considera importantes de su carrera?

En el 2011, yo le puse el nombre correcto a la monja blanca (Lycaste virginalis forma alba Archila & Chiron), algo que trabajé en conjunto con un botánico francés que es un referente especialmente en el Amazonas, tiene más de 80 años. Hubo un tiempo en que la monja blanca estuvo extinta (no presente en los bosques), y yo pagué laboratorios, biotecnología y demás procesos para recolectar las últimas 80 plantas. Tenía los datos de trazabilidad, y pude haberlas herborizado  para enviarlas a los mejores museos, pero hubiera sido un mérito mezquino. Fue un momento de éxtasis el trabajar mi símbolo patrio, y aún más emocionante lograr que llevara mi apellido. En 1996, nos dimos cuenta de que estaba extinta, en el 2001, plasmé por escrito la realidad de la monja blanca, y nadie hizo nada. Así empezamos un proyecto de reproducción in vitro y en el 2017, introdujimos las primeras 400 plantas. No fue cuestión de llevarlas a cualquier bosque, buscamos sitios potenciales y reales a partir de herbarios para una ponderación de nichos. En el 2018, se introdujeron otras 200, pero han sido depredadas gracias a la degradación de sus ecosistemas.

En el caso del chile cobanero (Capsicum annuum forma cobanensis Archila)  su nombre no estaba registrado y habían intereses muy fuertes en Asia y de otro país cercano a nosotros en cuanto a certificar primero la especie en su país. Sin embargo, hicimos la labor de ingresar su nombre para Guatemala. Es una especie que actualmente utilizan chefs de todo el mundo, fue catalogada como la mejor especia del 2018, lo cual incide directamente en los pequeños productores locales. Es un proceso que también implica la homogeneización de ciertos indicadores de calidad.

En el año 2011, publiqué el libro “Plan de Manejo Sostenible de la Subcuenca del Río Cahabón”, coordinado junto con el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales –MARN-, y gracias a algunos viajes a Chile y Estados Unidos, creé un sistema de análisis de planeación de cuencas con una firma personal.

Nuestro alcance ha llegado incluso a Ron Zacapa, donde en 2015 colaboramos con la reserva especial de 2015 “Ron Zacapa Orquídea”.

Recientemente la Universidad de Oxford publicó una investigación importante sobre el descubrimiento de una molécula que repele al gorgojo, el cual se estima que para el año 2080 va a acabar con las plantaciones de Pinus caribea e incluso está afectando otras especies. Fue una investigación que trabajé en conjunto con la Universidad de Colorado. Es una herramienta que además quiero regalar al INAB para que ellos utilicen esta información.

Además, abrimos el departamento de Science Communication dentro de nuestra organización a cargo de mi hijo, a través de nuestra página web en Instagram y Facebook llamada Archilarum.

Algo que tengo muy presente es ver en cubículos de universidades europeas libros publicados por mí, que utilizan los estudiantes de doctorado. Es algo muy especial.

¿Aparte del centro de conservación, a qué otras cosas se dedica?

Debido a que no tenemos ningún subsidio, tengo que estar en tres o a veces hasta cuatro trabajos para poder generar plata para mi familia y para contratar al personal del centro. Es una locura hacer ciencia en el tercer mundo, y también es una locura trabajar la conservación ambiental con fondos no sostenibles. Sin embargo, es un camino lleno de satisfacciones.

En muchas ocasiones, tuve que sacar de mi propio bolsillo para pagar laboratorios de biotecnología (in vitro).

¿Qué retos ha enfrentado?

Como investigador, reconozco que algunos coleccionistas, tienen colecciones “ilegales”, por lo que hay muchas personas que están a la sombra de la ilegalidad por hacer “ciencia antropocéntrica”.

A pesar de ello, para mí, el rescate se trata de cómo el individuo científico puede volver a los espacios de colecta para hacerlo un mejor lugar realmente. Es una realidad muy fuerte, porque los coleccionistas ilegales que buscan satisfacer un ego han colaborado con la depredación de las orquídeas. Conservar las especies no implica guardarlas en casa, necesitamos otras líneas de acción para la conservación, algo donde el valor de uso tenga una dirección de sostenibilidad.

Nosotros hemos dialogado con finqueros y empresas hidroeléctricas, y cuestionamos su responsabilidad socio ambiental, la cual tiene que ir más allá de regalar playeras o azadones. Buscamos profundizar en la consciencia de estos actores con nuestros propios fondos.

Hace años, bajar al Polochic era estar sumergido en bosques tropicales enormes, pero ya no. Los desiertos verdes de pino y otros monocultivos también son otro tema importante, pues están depredando los ecosistemas tropicales de latifoliadas en un departamento con una diversidad enorme. Estamos adoptando especies de afuera cuando tenemos tantas oportunidades desde adentro, desde nuestro propio recurso fitogenético.

La verdad es que hay momentos de bajones emocionales, son los más peligrosos, es doloroso ver cómo se desperdicia el dinero en conversaciones ambientales y no en la conservación. Hoy en día, tenemos 50 especies que solamente se encuentran en la estación experimental, pues en los bosques se encuentran extintas. Nuestras colectas-rescate han sido sumamente importantes en ese tema. Incluso contamos con especies que ni siquiera han sido nombradas, pero ya están extintas.

En mis diferentes reuniones dentro del país, trato de que la gente entienda que es importante el tema de conservación, que no se trata de “maripositas y animalitos”, sino de equilibrios eco sistémicos que inciden en cosas tan grandes como la actual pandemia a la que nos estamos enfrentando. La planificación territorial debería ser en función de las cuencas hidrográficas. Sin embargo, un tema recurrente dentro de estos espacios es la competencia que hay entre ONG ‘s, algo que no es sano en mi opinión. Además de otras instituciones públicas donde el medio ambiente está como último punto de su agenda.

También busco salir de esa idea donde el consultor se baja en el carro último modelo, con ropa de marca y equipo de última generación, toma fotografías en los dos metros que caminó y regresa a su oficina a construir el plan. Al evaluar este plan resulta que, ahí donde dice que hay que poner/conservar un bosque, pues resulta que hay una población que tiene mil  años de vivir, de donde obtiene y trabaja diversos ingresos desde el bosque en una forma sostenible. He caminado muchos rincones de Guatemala a pie, además de ir reforzando mis raíces Maya-Q’eqchi’ y alemanas.

¿Cuál es su visión como organización?

Bueno, es importante la política de conservación de la biodiversidad, pues reconoce la figura de las colecciones in situ, lo cual nos ha abrigado en los últimos años a través de varias instituciones que tratan temas del medio ambiente. Cuando mi señor padre inició todo esto puede que lo hayan visto diciendo “bueno, ¿y este hippie qué anda haciendo conservando monte?”. Esa política empieza a cobrar sentido para nosotros desde nuestro manejo in situ 100 % agronómico. Tengo contratado un perito agrónomo que es el encargado de plantación y al que estoy terminando de formar.

En cuanto a la proyección a futuro, me interesaría contar en el futuro con un lugar más grande para este centro, con parqueo, salón de proyecciones, con un museo, una guardería y sobretodo aulas donde los jóvenes puedan estudiar agronomía, biología, ciencias ambientales con laboratorios in vitro. Es un sueño, para el cual estamos buscando las gestiones adecuadas.

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Agradecemos enormemente a Fredy Archila su apertura, calidez y trabajo en pro de la conservación. Esperamos que su labor siga en pie por mucho más tiempo, y que se replique en otros espacios y saberes.

¡Conoce más sobre los proyectos de Fredy!

Intagram: @archilarum

Facebook: Archilarum

Algunas publicaciones de Fredy Archila

Archila, F., Chiron, G., Szlachetko, D., Bertolini, V., & Pérez-García, E. (2021). Laelia mottae (Orchidaceae): Una especie nueva del complejo de Laelia anceps Lindl. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-42982014000300003

García, J. A. V., Navas, E. T., Archila, F., & Pérez, M. E. V. (n.d.). Magnolia ottoi (Magnoliaceae) a new species from Purulhá, Baja Verapaz, Guatemala: conservation and Mayan Q’eqchi ‘ ethnotaxonomy. Phytotaxa. https://www.biotaxa.org/Phytotaxa/article/view/phytotaxa.455.3.1

DEAN, E., ARCHILA, F., POORE, J., KANG, H., ANGUIANO-CONSTANTE, M., STARBUCK, T., & RODRIGUEZ, A. (2019). Two new species of Lycianthes (Capsiceae, Solanaceae) from Mexico and Guatemala. Phytotaxa. https://www.biotaxa.org/Phytotaxa/article/view/phytotaxa.409.5.2

Dariusz L. Szlachetko, Marcin Górniak, Agnieszka K. Kowalkowska, Marta Kolanowska, Agata Jurczak-Kurek & Fredy Archila Morales (2021) The natural history of the genus Cypripedium (Orchidaceae), Plant Biosystems – An International Journal Dealing with all Aspects of Plant Biology, 155:4, 772-796, https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/11263504.2020.1785963?journalCode=tplb20

Archila, F., Chiron, G. R., & Szlachetko, D. (2014). Un Sobralia (Orchidaceae) contrasté, végétativement robuste mais à petites fleurs. Richardiana XIV-mai, 205-212. https://www.researchgate.net/profile/Guy-Chiron/publication/274389582_Un_Sobralia_Orchidaceae_contraste_vegetativement_robuste_mais_a_petites_fleurs/links/551eb4840cf29dcabb06b884/Un-Sobralia-Orchidaceae-contraste-vegetativement-robuste-mais-a-petites-fleurs.pdf

Archila, F., & Chiron, G. (2013). Mise à Jour de la liste de Scaphyglottis (Orchidaceae, Laeliinae) au Guatemala, avec une nouvelle espèce. Richardiana13, 177-183. http://richardiana.jardinbotaniquedeguyane.com/wp-content/uploads/2018/03/Richardiana-vol13-17-Scaphyglottistruncata.pdf

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